Elena Rybakina cerró el US Open con una noche histórica. La kazaja derrotó por 6-4, 5-7 y 6-2 a Aryna Sabalenka, conquistó por primera vez el Grand Slam de Nueva York y, como premio adicional, se convertirá en la nueva número uno del mundo.

El Arthur Ashe Stadium fue escenario del 17° enfrentamiento entre las dos mejores jugadoras del ranking. Entre los espectadores estuvieron figuras como Brad Pitt, Maria Sharapova, Spike Lee, Gabriela Sabatini, Ronaldo Nazario y Jake Paul.

Rybakina comenzó mejor. Sólida desde el fondo y prácticamente sin regalar puntos, encontró el primer quiebre en el quinto juego después de una doble falta de Sabalenka. Esa diferencia le alcanzó para quedarse con el primer set por 6-4 en 42 minutos.

La número uno reaccionó en el segundo parcial. Aumentó la agresividad, consiguió incomodar el servicio de su rival y encontró el quiebre en el tramo decisivo para imponerse 7-5 y llevar la definición a un tercer set.

Allí volvió a aparecer la mejor versión de Rybakina. La kazaja quebró dos veces el servicio de Sabalenka, construyó una diferencia prácticamente irreversible y cerró el 6-2 con su saque en su segunda oportunidad de campeonato.

Una victoria con premio doble

El título modificará también el ranking. Rybakina, que comenzó el torneo como número dos, aparecerá desde el lunes por primera vez en su carrera en la cima de la WTA, desplazando precisamente a Sabalenka.

Además, alcanzó su tercer título de Grand Slam. La campeona del US Open suma el trofeo de Nueva York a Wimbledon 2022 y al Abierto de Australia 2026. Ahora solamente Roland Garros la separa de completar el Career Grand Slam.

Su temporada también dejó una marca histórica. Rybakina se convirtió en la segunda tenista que consigue dos Grand Slams durante un mismo año derrotando en ambas finales a la número uno del mundo. La anterior había sido Steffi Graf en 1995.

La ceremonia tuvo además un detalle especial: Maria Sharapova fue la encargada de entregarle el trofeo.

Para Sabalenka quedó la contracara. Perdió su quinta final de Grand Slam, terminará la temporada sin títulos de “major” y además cederá el número uno.

Rybakina, en cambio, salió de Nueva York con dos premios: su primer US Open y la cima del tenis mundial.